El error al elegir base casi nunca está en la intensidad del tono (claro u oscuro), sino en el subtono: Frío (rosado/azulado), Cálido (dorado/melocotón) o Neutro. Conoce la prueba de la mandíbula y el subtono oliva mediterráneo.
«La base perfecta no añade color al rostro; borra las sombras y deja que tu propia luz protagonice el lienzo.»