El aceite capilar es uno de los cosméticos más incomprendidos. Aplicar un aceite denso sobre un cabello fino satura la cutícula y atrae la suciedad ambiental. El secreto reside en su perfil de ácidos grasos:
- Aceite de Jojoba: Técnicamente es una cera líquida casi idéntica al sebo humano. Equilibra el cuero cabelludo graso sin dejar residuo.
- Aceite de Camelia Japonesa (Tsubaki): El secreto milenario de las geishas. Altísimo contenido en ácido oleico y polifenoles que penetran rápidamente en la fibra sin restar volumen.
- Aceite de Argán puro: Rico en vitamina E y escualeno, ideal como escudo térmico y sellador de puntas secas en melenas gruesas.
«Dos gotas bien emulsionadas en las palmas tibias son suficientes para iluminar una melena entera con reflejos de seda.»